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"De entre todas las criaturas del mundo, sólo los trolls creen que los seres vivos se mueven en el tiempo hacia atrás. Si el pasado es visible y el futuro nos queda oculto, según ellos, eso significa que vamos mirando en la dirección equivocada. Todo lo que vive, aseguran, avanza de espaldas por la vida"

Hoy toca una de Mundodisco, del siempre genial Terry Pratchett. Y no toca una novela cualquiera... es El segador, la primera, descontando la novela Mort, cuyo protagonista principal es la Muerte. En Mort, la Muerte no era el verdadero protagonista; en Mort el protagonista era precisamente Mortimer, el joven aprendiz de la Muerte. Y aunque la Muerte tenía un papel muy destacado... te quedabas con ganas de más. Bueno, he aquí el resultado.

Habréis observado que hablo de la Muerte en masculino. Veréis, en inglés, la Muerte no tiene género, por lo que suele calificarse con el neutro it; si bien en la mayoría de películas anglosajonas y europeas (no españolas) la muerte es un caballero vestido de negro. Sin embargo, en español la Muerte es femenina, y así se había traducido hasta ahora... pero en esta novela, no obstante, queda claro que Pratchett piensa en la Muerte en masculino. Así que, a partir de El segador, que nadie se sorprenda si la Muerte aparece referida con artículos masculinos.

La novela plantea algunos pequeños dilemas filosóficos (esta vez de forma muy suave, todo hay que decirlo), pero destaca fundamentalmente por ser, hasta ahora, la novela más tierna (y lo más sorprendente aún, tierna sin caer en la sensiblería) de Mundodisco que he leído hasta la fecha. Lo cual es muy notable, dado que su principal protagonista es alguien que carece de glándulas hormonales (y de músculos, y de piel, y de arterias, y de órganos internos, y de...) y es, por tanto, incapaz de sentir. ¿O no?

Resulta que la realidad está en constante observación por parte de Azrael, que en Mundodisco es algo más que el ángel de la muerte: es en realidad la Muerte de las Muertes, y también la encarnación de lo que fluye y hace posible la vida y, por tanto, la muerte: Azrael es el principio y el fin del Tiempo. Pero Azrael cuenta con ayudantes en el vacío: los Auditores de la Realidad, quienes se encargan de velar por el estricto cumplimiento de las leyes físicas, y que se oponen a todo tipo de personalidad. Estos Auditores han observado que la Muerte del Mundodisco, esa encarnación antropomórfica (y esquelética) de un hecho natural, de tanto estar en contacto con los humanos, ha acabado desarrollando una cierta personalidad. Y aunque la Muerte sigue siendo igual de eficiente que antes, el hecho de que ya no sea tan impersonal hace que los Auditores pidan a Azrael que cese a la Muerte y la sustituya por algo incapaz de desarrollar cualquier tipo de personalidad. Y así sucede: la Muerte, de repente, se vuelve mortal, y se verá obligado a ir al Mundodisco como uno más (aunque igual de huesudo). Allí intentará buscar la solución a sus problemas, mientras consigue un trabajo como segador en la granja de la anciana señorita Flitworth.

El problema es que, mientras los Auditores buscan la manera de poner en marcha de nuevo el servicio de cosecha de almas de recién fallecidos, la gente en el Mundodisco se sigue muriendo como antes, pero ahora nadie viene a llevarse su alma. Esto hace que algunos, los más poderosos, consigan volver a su cuerpo convirtiéndose en zombis, mientras que los demás empiezan a llenar el disco con su energía vital. Esta acumulación de energía vital empieza a ser preocupante en un mundo en el que la magia es uno de los pilares fundamentales de la existencia...

Lo más sorprendente de esta novela, además de los pequeños toques de humor, es la ternura que la Muerte, que oculta su identidad en el Mundodisco con el nombre de (ojo al dato) Bill Puerta, consigue transmitir al lector, mientras intenta comprender por qué los humanos son como son. Sus continuos intentos de empatizar con los seres humanos, siendo como es la Muerte incapaz de sentir, resultan hilarantes y conmovedores a partes iguales.

Quienes la habéis leído, ¿qué opináis de esta novela?

Un besote